Los efectos del cambio climático son cada vez más notables. Las anomalías del tiempo y del clima se notan cada vez más, independientemente de los biozonas terrestres o marinas en que nos encontremos. Cada año, en las latitudes altas, el verano es más caluroso y el invierno más frío, mientras que la primavera y el otoño son diferentes, pues se parecen más al verano o al invierno.